CINCO CORTOMETRAJES, UNA SALA A REVENTAR
Y UN FUTURO PROMETEDOR
Por: Michael Endara

La Escuela de Cine de Guayaquil organizó con éxito en la Alianza Francesa una muestra de cinco cortometrajes ecuatorianos cuyo punto común fue el habernos representado con éxito en muestras o festivales internacionales. Y aunque prometí al editor de este sitio web no abusar de la publicidad gratuita, me siento en la obligación de escribir sobre el tema pues lo considero el evento cinematográfico local más importante de lo que va del mes.

No es común ver gente sentada en las escaleras y pasillos del auditorio de la Alianza Francesa para ver películas realizadas por guayaquileños, como tampoco lo es que se tenga que limitar el tiempo del cineforo porque los asistentes al evento no paran de levantar sus manos para felicitar u opinar sobre los cortos que acaban de observar. Ninguna de estas cosas es común y por eso vale mencionarlo.

Cuatro jóvenes directores guayacos fueron los que nos regalaron esta intensa velada: Renata Duque, Michael Aguirre, Federico Koelle e Iván Mora (Que presentó 2 cortos) y aunque sólo los dos primeros estuvieron presentes físicamente, fue una oportunidad increíble tanto para el público que disfrutó preguntando de todo, como para Michael y Renata que cogieron un poco más de cancha mientras respondían a la avalancha de inquietudes y cumplidos.

Todos los cortos tuvieron un muy buen nivel y hubo variedad para todos los gustos, pero como este artículo es mío, a continuación enumero lo que a mi humilde opinión (a quién voy a engañar, soy un ególatra sin remedio) fueron los 10 puntos más altos de la noche. Sólo una aclaración: No están puestos en ningún orden específico.

  1. La actuación y dirección actoral de “Siberia” de Renata Duque. Cuba (y Renata) nos dio una lección actoral, pequeña potencia de las artes, hace preguntarse que podría lograr si no sufriera un embargo comercial.
  2. El arte de “Siberia”, todo viejo y decadente, reforzándonos la historia, funcionando perfectamente en silencio.
  3. Las claras respuestas de Renata que seguramente sintió por un momento que seguía dando clases en la Católica.
  4. La humildad y franqueza de Michael Aguirre y como logró hacer un buen corto con tan poco presupuesto.
  5. El riesgo que asume Federico Koelle al realizar un corto tan experimental y atrevido, fue una pena que no haya podido estar presente, seguramente lo hubieran bombardeado de preguntas.
  6. El buen tratamiento fotográfico y excelente sonido de Silencio Nuclear. Ojo con los time lapses hechos por Masakasu Shirane.
  7. La oportunidad de ver al mejor director de arte del Ecuador…actuando. ¡Bravo Roberto Frisone!
  8. Ver Quito colonial en fílmico.
  9. El tratamiento de color, dirección de arte, efectos especiales, puesta en escena y un acertado y fluido montaje del que confieso fue mi corto preferido de la noche, “Vida del Ahorcado. Los estudiantes”, un corto redondo que emocionó a todos y arrancó los aplausos más fuertes.
  10. La masiva asistencia y respuesta del publico guayaquileño que no se dejó asustar por la fuerte lluvia, ni el tráfico de la hora pico. ¡Bien ahí!

Por todo esto y más, el evento fue un exitazo, hay que seguir atentos a nuevos eventos de la Escuela de Cine de Guayaquil. ¡Hasta entonces!